miércoles, 15 de junio de 2011

Una nueva realidad...

Continuación...

"Ya tienes catorce años y debes aprender lo que es ganarse la vida con el sudor de tu frente, los meritos de lo que es tener un empleo" fueron esas las palabras con las que mi padre ensalzó la entrega de la escoba con la cual debía barrer la tienda ¿Tener un empleo? ¿Ganarse la vida? la verdad eso jamás me había pasado por la cabeza, la única visión del futuro que había tenido hasta entonces era la de un joven de unos veintitrés años con cabello rapado y uniforme verde muriendo lejos de casa con un fusil en las manos.
No podía imaginar a ese joven encerrado en una tienda de electrodomésticos marchitandose y empolvándose como todo en Iron Range. No hice preguntas, tomé la escoba y empecé mi labor, estaba ensimismado cuando escuché las campanas de la puerta sonar, así que volteé y era ella, ni más ni menos, me puse bastante nervioso mientras ella decía con una dulce voz que me estremeció de pies a cabeza:
-Hola, disculpa ¿Se encuentra el señor Sneider?-
-No,-respondí yo tratando de no tartamudear, y rezando porque mi temblor de manos no fuera evidente-
-Salió, tuvo que...hacer un...encargo-
-Hmmm...¿Crees que vuelva pronto?, es que mi padre quiere comprar un aparato de radio y...
-Sí, seguro volverá pronto...me presento, soy su hijo Allen Sneider, su hijo- dije finalmente sintiendome como un completo idiota, deseando que la tierra me tragara, ella sonrió y me tendió la mano en un afable saludo
-Un placer conocerte Allen, yo soy Delia, Delia Guthrie
-El...placer es todo mío Delia, ¡Bonito nombre!-
-Bueno, nos vemos- dijo soltando mi mano y sonriendo mientras salía de la tienda. Estuve ahi petrificado unos treinta segundos, recuperandome del trance, despues salté y grite emocionado, sintiéndome tocado por lo divino ¡Prometí no volver a lavar mi mano derecha! Subí el volumen de la radio, en aquella cursi canción
"I' ve got you under my skin" para bailar con la escoba como un loco, como un tonto, como un enamorado...
Esa noche durante la cena, mi padre comenzó hablarnos acerca de su día en el trabajo, siempre lo hacía así como se supone que hace todo clásico padre norteamericano. Yo, como de costumbre no le puse atención hasta cuando dijo:
-Ya conocí a los nuevos vecinos, los Guthrie, fueron a comprar una radio en la tarde, se ve que son buenas personas, pero la hija se ve algo problemática-
-¿A que te refieres con eso?- pregunté como nunca solía hacerlo, quizá mi padre era la persona conocida con la que menos había hablado en mi vida.
-¿Allen?- dijo mi padre ciertamente sorprendido, pero continuó tratando de contestar -¿Cómo te lo explico? Me refiero a que es rebelde...no, no lo entenderías-
-¿Que no entendería? No puedes hablar así de Delia, tú no la conoces, ella es dulce, tierna y...-casí no lo note pero me levanté hecho una furia, sin importarme nada, me retiré a mi habitación con paso decidido, me sentía enojado con mi padre, pero también algo contrariado, pues ¿acaso lo que decía tenía fundamento? Pero... por favor eso era absurdo ¿Acaso el ser rebelde era ser problemático? pues rebelde o no rebelde, problemática o no problemática, Delia era el ser que más amaba yo en el mundo.

1 comentario:

  1. PUES ME RESULTA INTERESANTE PERO EN QUE VASAS TUS ESCRITOS, EN ALGUN LIBRO, NOVELA O HISTORIA, PORQUE NO TERMINO DE ENTENDER QUE ES LO QUE TE REMONTA A ESAS FECHAS, PERSONAS Y LUGARES QUE AUN CUANDO SON Y SUENAN INTERESANTES SE ME COMPLICA UN POCO COMPRENDER

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